domingo, 18 de enero de 2015

Su mayor ilusión



Palabras: ilusión y medicina

Su mayor ilusión

 

Tafira, una casa grande, muy grande. Tras atravesar la puerta principal que da a un patio lleno de flores, otra puerta:

—    Toc, toc, toc… ¿se puede?

—    Pase usted. Quítese la ropa y túmbese.

—    ¿Pero qué dice? No sea descarado.

—    ¿Descarado? Venga, señorita,  no  perdamos tiempo.

—    ¡Con este frío! ¿Cómo pretende que me desnude?

—    Desde abajo hacia arriba, por supuesto… Es un vestido…

—    ¡Habrase visto caradura semejante! ¿qué pretende?

—    Hacer uso de la medicina. Ahora,  una inyección.

—    ¿Está loco?

 

Desde lejos se oye:

—    ¡¡Manolo… corre!! ¡Que Paco se nos ha vuelto a escapar. Ya sabes, ese que dice ser médico!

 

Inma Flores – © 2015 - para Cien Palabras Solidarias.

 
 
Abrazando sentimientos, de Jaime Barkin.

 

Querer ganar... para perder



 
Palabras de este mes: ilusión y/o medicina
 
Querer ganar… para perder

 

Dio un golpe de timón. Estaba acostumbrado a ir de puerto en puerto; añoraba navegar hacia otro mar.

Probó la sensación de la aventura, la aventura misma... más nunca volvió a encontrar la luna que le acariciaba la piel cada noche ni el susurro del viento que besaba su tez cada mañana.

 Hoy se encuentra perdido, sin rumbo, sin estrella.

Necesita olvidar que no se olvida.

Cada noche toma su medicina para intentar deshacerse de su nueva ilusión.

En la madrugada se escucha un susurro que emerge de entre sus secos labios:

—    Un beso… amor… un beso…enamorado.

 

 

 

Irene Bulio © 2015 - Cien palabras solidarias.

viernes, 9 de enero de 2015

Sin poder avanzar






Sin poder avanzar

 

Intentaba caminar hacia adelante; no podía.  A pesar de lucir un sol de justicia, aquel vendaval me impedía avanzar.



(Imagen tomada de la web, de autor desconocido)
 
Me faltaban manos intentando mantener en la cabeza mi sombrero, a la vez que agarraba  mis faldas para que no se “luciesen a la inversa” dejando a la vista mis delgaduchos muslos… y otras cosas.

No  había forma de dar un sólo paso.

¡La maleta! ¡Me dejo atrás la maleta!

Lo juro y lo prometo, ¡no lo soporto más! ¡¡ Nunca volveré a viajar en helicóptero!!

¡¡Maldito viento, malditas aspas que no paran de girar y girar!!

 

 

Inma Flores – Cien palabras solidarias.

Tema: Viento

viernes, 19 de diciembre de 2014

Amanece


 
Relato escrito para "Leer por leer", del programa "Roscas y cotufas" que se emite los viernes a las cinco de la tarde, hora insular canaria. Esta semana toca incluirla palabra viento. A través de este enlace lo podrás escuchar en directo: http://www2.rtvc.es/television/endirecto.aspx?canal=radio

Amanece

Despertó muy temprano, cuando el primer rayo de sol se colaba por su ventana.  La noche anterior se había dormido con la intención de hacer todas aquellas cosas que «debía» y tenía pendiente desde hacía mucho tiempo. Al recordarlo se sintió agotado.

Cerró los ojos y pidió un favor al viento que se colaba por la ventana entreabierta:

—     Llévate todo lo que no sea necesario. Estoy cansado de equipajes pesados que me impiden avanzar —dijo en voz baja, moviendo levemente sus labios—. De ahora en adelante sólo quiero llevar lo que quepa en mi bolsillo y mi corazón.

 

Roberto Kamé. 100 palabras solidarias.

(Seudónimo)

viernes, 12 de diciembre de 2014

En busca de un tesoro

(Imagen tomada de internet. Autor desconocido)

Relato escrito para "Leer por leer", del programa "Roscas y cotufas" que se emite los viernes a las cinco de la tarde, hora insular canaria. Esta semana toca incluirla palabra viento. A través de este enlace lo podrás escuchar en directo: http://www2.rtvc.es/television/endirecto.aspx?canal=radio
 
 
En busca de un tesoro

 

Entró en una librería. Tomó uno de los libros de su autor favorito. Era una edición de bolsillo, sus tapas, blandas; las hojas comenzaban a  amarillearse por no ser de buena calidad; aún así sabía que entre sus páginas encontraría algún tesoro.

—    León Bocanegra — leyó su título en voz baja, moviendo levemente los labios, mientras sus ojos comenzaban a brillar de pura curiosidad.

Lo abrió por una página cualquiera y comenzó a ojear:

«El tiempo es al amor lo que la vela al viento.
Si sopla con suavidad lo hará llegar muy lejos,
si sopla con brusquedad lo acabará rompiendo».

 

 

Irene Bulio – © 2014 Leer por leer.

Soñando en la distancia

(Imagen de la playa de las Canteras, tomada de internet. Autor desconocido)

Relato escrito para "Leer por leer", del programa "Roscas y cotufas" que se emite los viernes a las cinco de la tarde, hora insular canaria. Esta semana toca incluirla palabra viento. A través de este enlace lo podrás escuchar en directo: http://www2.rtvc.es/television/endirecto.aspx?canal=radio

Soñando en la distancia

 

Como cada tarde, paseaba por su amada playa de Las Canteras.  Las dos brillantes aguamarinas de sus ojos se perdían en el infinito. Mientras, los recuerdos brotaban, desordenados, creando sinfonías que sólo ella podía escuchar.

Cada imagen que llegaba a su mente irisaba bellos recuerdos: el roce de una mano firme al atardecer, despertar al sentir dos esmeraldas acariciando su espalda desnuda,  un café para dos... 

Sonreía. Sus nostálgicos ojos también esbozaban rasgos de felicidad hasta que llegaba un pequeño soplo de viento, acariciando su mejilla. En ese instante se erizaba la piel, vacía desde hacía lustros de caricias enamoradas.

 
Inma Flores – © 2014 Leer por leer

viernes, 5 de diciembre de 2014

Eolo





 Relato escrito para "Leer por leer", del programa "Roscas y cotufas" que se emite los viernes a las cinco de la tarde, hora insular canaria. Esta semana toca incluirla palabra viento. A través de este enlace lo podrás escuchar en directo: http://www2.rtvc.es/television/endirecto.aspx?canal=radio



Despertó temprano, se acercó a su ventana y divisó en el horizonte cómo salía un espléndido sol; la dejó abierta para que se ventilase la estancia.

Fue a la cocina, preparó su café matutino, degustándolo con gran placer.

Regresó  a la alcoba. Sobre la cama encontró un papel, escrito,  traído por la brisa:

«A quien lo encuentre: No tengo a quien dejar en herencia mi mayor tesoro, una moneda de oro de valor incalculable. Dejaré que sea Eolo quien elija a su próximo dueño. Está enterrada  junto al campanario, tercera fila, vigésimo-segundo lugar».

 

Recordó su sueño: un viento dorado.

 
Irene Bulio  - 100 palabras – 5 de diciembre de 2014