Amigos de google.

lunes, 26 de enero de 2015

Volver a navegar




Volver a navegar

Las doce del mediodía; el sol acariciaba su piel, dulcemente. Iba entrando despacio en el mar; las olas acariciaban sus pies, luego sus muslos, sus caderas…  lo veía todo y lo disfrutaba como un niño.
Le encantaba sentir cómo salpicaban  las gotitas de agua salada sobre su vientre. No recordaba cuándo se bañó en el mar por última vez, fue hace más de  un lustro; era una de sus grandes ilusiones.
Desde aquel fatídico día no había vuelto a pisar la arena… ni nada…
Ahora unos sanitarios le ayudaban a disfrutar del mar desde una camilla adaptada. ¡Bendito día!


Inma Flores –  © - Leer por leer



(Imagen tomada de internet - autor desconocido)

El mejor ansiolítico



(Imagen tomada de internet - autor desconocido)

El mejor ansiolítico.



Se bajó de la guagua. Hacía frío; tanto que sentía la rigidez en sus mejillas.
Apoyó  a su hijo contra su pecho para que sintiese su calor y no se despertase. Como pudo abrió la puerta de casa. El bebé no se despertó. Estaba agotada.
Una vez que  depositó al niño en su cuna se dirigió al botiquín, tomó una pastilla  y  la puso en su boca, preparó un vaso con agua y, acto seguido, tiró la pastilla a la basura.
No podía permitirse el quedarse dormida; estaba sola y sabía que Carlos, su “medicina” para vivir, despertaría pronto.


Irene Bulio © 2015




domingo, 18 de enero de 2015

El cha-ca-cha.



Palabras: ilusión y/o medicina.
El cha-ca-chá

 Se subió a la locomotora, cerró la puerta, se dispuso a sentarse en su sillón. No tuvo que abrir la ventana pues la estancia estaba lo suficientemente aireada.

Sin darse cuenta ya estaba en marcha, se escuchaba el cha- ca- chá, cha- ca- chá, cha- ca- chá… cada vez más veloz. Por la chimenea salía humo…  Estaba  feliz, hacía meses que no conducía un vehículo así.

No tenía prisas por llegar. Pasado un tiempo que se le hizo demasiado corto paró la marcha.

     ¡¡Retiren a sus niños, por favor!! —sonó por megafonía

Desde niño, el tiovivo, era su mayor ilusión.

Inma Flores  © 2015 -  Leer por leer. 100 palabras solidarias.

Su mayor ilusión



Palabras: ilusión y medicina

Su mayor ilusión

 

Tafira, una casa grande, muy grande. Tras atravesar la puerta principal que da a un patio lleno de flores, otra puerta:

    Toc, toc, toc… ¿se puede?

    Pase usted. Quítese la ropa y túmbese.

    ¿Pero qué dice? No sea descarado.

    ¿Descarado? Venga, señorita,  no  perdamos tiempo.

    ¡Con este frío! ¿Cómo pretende que me desnude?

    Desde abajo hacia arriba, por supuesto… Es un vestido…

    ¡Habrase visto caradura semejante! ¿qué pretende?

    Hacer uso de la medicina. Ahora,  una inyección.

    ¿Está loco?

 

Desde lejos se oye:

    ¡¡Manolo… corre!! ¡Que Paco se nos ha vuelto a escapar. Ya sabes, ese que dice ser médico!

 

Inma Flores – © 2015 - para Cien Palabras Solidarias.

 
 
Abrazando sentimientos, de Jaime Barkin.

 

Querer ganar... para perder



 
Palabras de este mes: ilusión y/o medicina
 
Querer ganar… para perder

 

Dio un golpe de timón. Estaba acostumbrado a ir de puerto en puerto; añoraba navegar hacia otro mar.

Probó la sensación de la aventura, la aventura misma... más nunca volvió a encontrar la luna que le acariciaba la piel cada noche ni el susurro del viento que besaba su tez cada mañana.

 Hoy se encuentra perdido, sin rumbo, sin estrella.

Necesita olvidar que no se olvida.

Cada noche toma su medicina para intentar deshacerse de su nueva ilusión.

En la madrugada se escucha un susurro que emerge de entre sus secos labios:

    Un beso… amor… un beso…enamorado.

 

 

 

Irene Bulio © 2015 - Cien palabras solidarias.

viernes, 9 de enero de 2015

Sin poder avanzar






Sin poder avanzar

 

Intentaba caminar hacia adelante; no podía.  A pesar de lucir un sol de justicia, aquel vendaval me impedía avanzar.



(Imagen tomada de la web, de autor desconocido)
 
Me faltaban manos intentando mantener en la cabeza mi sombrero, a la vez que agarraba  mis faldas para que no se “luciesen a la inversa” dejando a la vista mis delgaduchos muslos… y otras cosas.

No  había forma de dar un sólo paso.

¡La maleta! ¡Me dejo atrás la maleta!

Lo juro y lo prometo, ¡no lo soporto más! ¡¡ Nunca volveré a viajar en helicóptero!!

¡¡Maldito viento, malditas aspas que no paran de girar y girar!!

 

 

Inma Flores – Cien palabras solidarias.

Tema: Viento