miércoles, 3 de junio de 2015

Cambio de rumbo





Imagen tomada de internet - autor desconocido

Cambio de rumbo


Nada a su alrededor le interesaba. Todo cuando veía le producía tristeza. Sin darse cuenta habían pasado los años y olvidó el rastro de lo que un día le produjo felicidad.

Veía pasar los coches de un lado para otro, con los faros encendidos, dejando estelas a su paso. Pensó que quizás alguno de ellos sería su solución.
No terminaba de decidirse.

Pasó junto a uno de ellos, abrió su bolso, tomó  un espejo, su carmín, y se hidrató los labios e iluminó su rostro.

                Sé que aún me quedan muchas sonrisas por compartir. Mirar atrás no merece la pena.


Irene Bulio © 2015
(Seudónimo de Inma Flores)

Retazos de amor





Retazos de amor

Una tarde cualquiera, llega a casa, se sienta junto a su esposo, acaricia su mano:
    Llevé un cliente a Maspalomas, quería conocer la playa. Hacía un sol espléndido. Recorrimos el paseo. Él se quiso dar un chapuzón; mientras, los  niños jugaban en la arena. El atardecer estaba precioso, vestido de tonos rojizos, como a ti te gustan.  Los rayos de sol me recordaron las yemas de tus dedos acariciando mi piel…—comentó la joven.
    Gracias amor. Ahora que no puedo ver, tras el accidente,  te has hecho cargo del taxi y me permites viajar a través de tu mirada.


Inma Flores © mayo de 2015

Una particular forma de viajar





Una particular forma de viajar


A menudo presumía de  conocer las principales ciudades del mundo: Roma, París, Venecia… aunque su favorita siempre fue Madrid.
Sus conocidos le admiraban por cómo contaba las historias que le sucedían en esos mágicos lugares. Acostumbraba a visitar las cafeterías más emblemáticas, donde coincidía con algunos famosos.
Hubo quien pretendió ir con él, ofrecimiento que siempre declinó.
Cada mes de septiembre se va a un pequeño hotel al norte de la isla. En su maleta hay decenas de revistas y algunas novelas ambientadas en los lugares que piensa “visitar”. Le horroriza viajar en barco, y más en avión.

Irene Bulio © mayo 2015.
(Seudónimo de Inma Flores)

Buen aterrizaje





Buen aterrizaje

Quería viajar. Cerró los ojos y se puso a imaginar cuál sería su próximo destino.

No sabía a  dónde ir.

Descartó Europa, Asia, Sudamérica...

El olor a fármacos distrajo su atención. Desde que le dieron aquella fatídica noticia no paraba de hacer planes. Consumió su vida en soñar sin llegar a vivir; ahora deseaba viajar sabiendo que, irremediablemente, su último viaje sería a ninguna parte.
Una salada lágrima rodó por su mejilla. La atrapó mientras tomaba el teléfono para llamar a su esposa. Se disculpó por haber sido tan cruel. Fue la única vez que logró aterrizar en su corazón.

Inma Flores © Leer por leer

Despertar





Despertar


Sintió algo de frío; se deslizó bajo las sábanas. Los primeros rayos de sol se hacían rogar.

Estiró su mano, como de costumbre, y él no estaba allí; era su amor, su vida, su compañero...
Le embriagó tanto la tristeza que ni las lágrimas quisieron aparecer por si se entristecían.

Días atrás hacían planes cuando, de repente, él se fue sin ella. Se fue a otro cielo, sin billete de vuelta, sin un adiós.
Aún así sabía que cumpliría su promesa y la esperaría en la próxima estación el tiempo que Dios estimase conveniente.

Irene Bulio © Leer por leer.